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El Claro de Luna de Debusy es totálmente diferente al que hizo Beethoven. Se presenta dentro de poco mi hermano a los dichosos premios a la creación del instituto Benjamín de Tudela y estamos preparando la grabación de un video tocando el tercer movimiento de la sonata. Recuerdo una vez que iba con Javier en el coche para comprar un cable Jack a dos RCA porque quería grabar en el ordenador música desde el Clavinova y yo le dije que la sonata de Beethoven estaba bastante elaborada y el me dijo que no. Hombre, es relativo. Pero pensándolo más a fondo creo que tiene razón y que fue el resultado de unos días de absoluta inspiración. Me imagino a Beethoven en plena noche escribiendo como un poseso por miedo a que la inspiración se escapara.

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Pero ahora me desvío del tema, y sé que lo que voy a escribir a continuación tiene poco que ver con Beethoven y su Claro de Luna. Igual te preguntas a que viene todo esto. Te respondo: este post fue empezado ayer pero lo dejé a medias, así que ahora lo he retomado. Por supuesto la temática también cambia. Hace poco descubrí November Rain de los Guns ‘N Roses. No hay mucho que decir sobre la canción, con una estructura armónica simple te hacen algo realmente precioso. Y lo mejor de todo es que sigue una evolución y no se basa en la típica estructura A-B-Estribillo-A-B-Estribillo. Sigue en su línea pero evolucionando ya que la sucesión de acordes no varía. Axl Rose es el que pone la guinda con su voz. Si ya es complicado forzarla, ni me imagino lo que debe ser forzarla y cantar así de bien aunque para él será como comer ganchitos. Puede que fuera un capullo, pero supongo que la mayoría de los artistas tienen esa vena de idiotas. Luego la expresividad que tiene Slash tocando la guitarra me deja o mudo o haciendo el paripe como si fuera yo el que está tocando, asi que mejor me callo que supongo que ya sabrás lo que se siente. Mejor te pongo un video que me llamó mucho la atención. Para empezar, porque la puntuación con estrellas está desactivada y porque a pesar de que tiene mas de 30 millones de visitas, el último comentario escrito fue hace dos años. Y la gente no escribe. Es algo un tanto curioso y yo diría que “mágico”, pero entrecomillado. La gente no escribe y yo pienso que es porque ¿Para qué van a escribir algo que todo el mundo piensa si ya está escrito? así que como no pueden votar y no quieren escribir, votan los comentarios y te encuentras al primero de la lista empezando por la cola (el de arribita del todo) con 80.008 votos a favor. Bueno, ahora 80.009 porque voy a votarlo yo también ^.^

Día del padre

Hoy es el día del padre bla bla bla, bla bla bla. Siempre que llega el día de la madre, le regalo aunque sea un detallito a mi madre. Con mi padre nunca ha sido así. La relacíon con mi padre, desde pequeño, siempre ha sido un poco complicada. Complicada porque nunca sentí el suficiente cariño y siempre le he defraudado. Me lo decía de pequeño: “Estoy frustrado contigo” de camino a casa al salir del conservatorio. Claro, tu imagínate como le sienta eso a un niño de 8-18 años (no lo siguió diciendo durante los 10 años siguientes, aunque lo notaba). Eso te desanima y te deja hecho polvo porque tampoco comprendes muy bien porqué. Cuando eres pequeño, eres pequeño y punto, eres como eres, con tus inquietudes. Yo nunca he podido con el ritmo ni con el temario que dabamos en el instituto. A veces era un ritmo demasiado lento, otras demasiado rápido (porque daban temas que requeríán una base que no teníamos) y el temario casi siempre fue enseñado con una metodología transmisiva tradicional que hacía que entrase en clase con arcadas y me durmiera en la mesa de aburrimiento. No fuí un buen estudiante hasta llegar a la universidad. Entonces mi padre empezó a sentirse orgulloso de mí por sacar buenas calificacione, salvo en música, que tuve un 5 (pero eso es otro capítulo de mi vida). Una persona tiene que quererte por cómo eres y no por lo que eres.

Mi padre es un buen padre y es humano como todos. Como tal, comete errores (yo también, nadie es perfecto). Yo sé  que mi padre me quiere mucho y yo a él también, así que todo esto, aunque haya provocado un trauma infantil, se queda en el pasado y se perdona, como el ha hecho con muchísimos fallos míos. Hoy iré a buscar un regalo para mi padre, aunque sea un detallito.

El cerebro

Hoy ha habido excursión con la universidad. Hemos visitado distintos centros del CRA (Colegio Rural Agrupado) de Navaleno. No sé por qué, pero todo me evocaba a la época del instituto, en la que siempre iba sólo en las excursiones, mirando el paisaje y ajeno a las aburridas explicaciones del profesor y las risas y bromas de mis compañeros (lo que se conoce como un “puto marginado”). Además es duro ver como la persona con la que has tenido tan buenos (y tan malos) momentos durante los dos últimos años, es como una extraña más dentro de todo el tumulto de gente. Se me ha hecho eterno el viaje y salvo algunos momentos de agradable conversación con algún compañero con el que guardo una relación de simpatía, el resto lo hubiera preferido tirar a la basura.

Todo esto viene a cuento de que en el autobús, un gilipollas (nada personal, casi todos mis compañeros son gilipollas y simples) me ha dejado el periódico, previa petición mía, claro está. Así ojeándolo de forma pausada y desde las paginas del final a las del principio, porque sé que las primeras hablan sobre política y el día de hoy (y yo diría todos) la rechazaba… he ido a parar a una página muy interesante. En ella, el neurólogo Marcus E. Raichle, afirmaba algo que yo siempre he temido y he sabido: “Creemos saber quienes somos, que tenemos el control. Pero el cerebro está haciendo un centenar de cosas sin que nos demos cuenta.”. En otras palabras: Somos marionetas en manos de nuestro organismo, pero el muy retorcido, quiero hacernos pensar que somos nosotros los que controlamos la situación y lo consigue (en parte porque necesitamos creer que controlamos las situaciones y en parte porque no creo que todo el mundo sea consciente de esto). Bueno, de hecho hablo como si estuviera seguro, pero son especulaciones. Estoy 100% seguro de mis especulaciones.

Y eso es lo más triste de todo. Que la gente siempre trata de racionalizar lo irracionalizable, trata de dar explicación a algo que ni siquiera pueden comprobar, ver, tocar, ¿sentir? Es casi peor que el cristianismo, pero como también es normal, al primero que se salga de la línea lo toman por loco. Así está el mundo, lleno de (sub)normales. Pero creo que hay algo todavía más triste (quiero que conste, que cuando digo “triste” lo digo en el sentido literal de la palabra), y es que procedemos a racionalizar como robots algo que no podemos solucionar, creyendo que lo conseguimos. Pero esto sólo nos lleva a una frustración. Hablando en plata: estamos jodidos, para solucionar la salinidad del agua, echamos azucar, pero la sal sigue estando ahí y además, todo el proceso, que sin duda nos ha llevado un gran esfuerzo, ha sido en vano porque el resultado obtenido no ha sido, ni positivo, ni productivo. Por ello, creo que lo mejor es dejarse llevar y sí, si hay que caer en una montaña rusa emocional, caer en ella (que la entrada es “gratis”). Pero claro, la entrada la pagan las personas que te rodean, que si son gilipollas te da igual, pero si te importan, intentas volver a realizar el estúpido proceso de racionalización inservible para volver a caer en otra frustración. Y así contínuamente hasta que poco a poco sales del agujero, o no (y eso es lo más más triste de todo).

Y sigo pensando que la gente es idiota. Y me da igual verme dentro de una minoría, pero la gente es idiota y no soy yo el problema. Hoy a la entrada en un centro educativo, pegaba el sol “que no veas”. Se oían comentarios del tipo: “joder que calor”, “ahora un bañico…”. Y se me ha ocurrido decir: “Imagináos que tan solo uno de vosotros es el que está sintiendo calor y los demás frío”. A pesar de que la frase pueda parecer propia del típico fuma porros (no va con mi perfil), no es más que una metáfora de cómo me siento. La gente no lo entiende y se limita a decir: “Joder David, para ya con tus cosas raras, que no sé como llegas a pensar esas cosas”. Habrá que girar la cabeza y mirar pa’ otro lado (más que nada, por evitar sentir esa repulsión hacia esos pobres idiotas, que nunca tendrán la buena y la mala suerte de dar un giro de rosca más a la percepción del mundo).

Y sigo con más “y’s” al principio del parrafo, porque ayer recibí un correo de Irene. Irene es una de las personas más geniales e inteligentes que conozco. La conocí en primer año de carrera pero tuvo que marchar por unos brotes psicóticos que le dieron. No la he vuelto a ver desde entonces y la estancia en Soria fue a peor desde su marcha (aunque he de reconocer que durante el primer año siguió siendo especial).

¿Y aún tienes la poca decencia de mirarme con esa cara de sota? después de lo que has hecho. Cuando toco la sonata Patética de Beethoven, siento como esa escala cromática son pequeños puñales que se te clavan por la espalda, como tú hiciste conmigo. Si, poco a poco y de forma paulatina, como quien no quiere la cosa. Pero esas octavas en tremolo de la mano derecha no son otra cosa que golpes contra tu persona. Me da igual que no sea real, no sería capaz de ponerte un dedo encima. No sé si porque no estoy acostumbrado a la violencia o por falta de coraje (supongo que por las dos cosas). Ahora estoy temblando y ya no sé si de rabia o de qué. Y aunque contengo el llanto, en breve romperé a llorar. Espero no volver a ver tu cara de asco. Te odio.

Inyecciones SQL

El sábado al medio día, me dio por hacer un barrido por google de páginas vulnerabes a inyecciones SQL. Hubo una cosa que no me gustó. A muchas páginas les habían borrado la base de datos. Yo no sé si la gente es imbécil o qué, pero no entiendo como pueden dedicarse a joder al personal de esa manera. Con la cantidad de horas que le habrá costado al administrador del sistema haber elaborado todo eso. Cuando encuentras una vulnerabilidad en una página, lo correcto es reportarlo al administrador (no?). Pues eso, que me sentó muy mal. Ni modificación del index ni tonterías para alimentar el ego. Un archivo de texto con la notificación de la vulnerabilidad y un mail de contacto para ayudar a corregirla.

Momento

Mariano siempre me ha hablado con mucho entusiasmo de los conciertos para piano y orquesta de Brahms. Yo todavía no los he escuchado porque considero que hay un “algo” que es el que te dice cuándo debes escuchar una determinada obra y hoy siento que ese momento ha llegado. Igual soy algo raro pero yo creo que eso nos pasa a (casi)todos. Voy a ver qué tal =P

Ravel

En días como hoy, en momentos como el de ahora, es cuando necesito escuchar este concierto. Llevo un día malo. Me he levantado con dolor de cabeza, con algo de fiebre y con una tristeza de estas que te aplastan contra la cama y no dejan levantarte. Para colmo, tengo que ponerme “a saco” con varios trabajos de la universidad que tengo que entregar esta misma semana y las fuerzas flaquean. Hoy el malestar físico es algo totálmente secundario. Si tuviera que describir con un adjetivo el día de hoy, ese sería “gris”.

Ayer tuve que volver a verla. Un trabajo grupal (en pareja) de la universidad hizo que nos reunieramos durante unas cuantas horas. Pues bien, siento que todo lo que había avanzado no ha servido de nada. Me sentía orgulloso de mi mismo. Más de una semana de estabilidad emocional era (y es) algo de lo que me sentía muy orgulloso. Hoy me despierto y siento que esa semana no ha pasado, que estoy en las mismas que días atrás. Sin embargo no te quedan otros cojones que seguir p’alante, como quien dice, y esta vez me veo con menos fuerzas. Me da una pereza tremenda.

Me he levantado de la cama a las 4:30 de la tarde. He comido un plato de lentejas y desde entonces estoy en el ordenador intentando avanzar algo, sin éxito. Hay veces que tienes hambre y sabes de qué. Cuando el cuerpo necesita vitaminas, tiende a pedirte fruta o verdura y tú le haces caso. Hoy estaba escuchando Cliffs of Dover (de Eric Johnson) y el cuerpo me ha pedido Ravel. El concierto para piano y orquesta en Sol mayor, pero de él, solo me apetece el segundo plato. El primer plato y el postre para otro día, me los guardo en la nevera. No sé que coño tiene este segundo movimiento, pero te anestesia de una forma magistral. Si tuviera que describir a Ravel con una palabra, lo haría con la misma que utilizo para muchos otros compositores: Genio. Hay que tener una mente prodigiosa para hacer semejante movimiento. Parece que nunca va a acabar y eso te consuela y cuando acaba, lo primero que haces es deslizar el raton al botón del “Play” para volver a escucharlo. Y de nuevo lo mismo. El doctor Segundo Movimiento te saluda, te invita a sentarte en la camilla y te dice que te relajes a ritmo de 3/4 y con un tono que se asemeja mucho al timbre de un piano. Te pregunta que cómo va todo y esas cosas, y lo mejor de todo es que no hace falta responderle porque el sabe lo que piensas. Mientras se pone a preparar los instrumentos y entonces un leve trino y la entrada de una flauta te avisan de que la operación ya ha empezado. Y$ los problemas parecen quedarse con las notas que vienen y van. Si si, las notas llegan, te quitan un trozo de problema y se lo llevan a no sé donde. Supongo que se quedarán por ahí, en mi cerebro, atrapadas entre la tela de araña de la cuerda y el viento. Luego el piano es el que va trazando los últimos cosidos para que se queden encerradas y las mece para dormirlas (por si acaso). Termina el movimiento con un día soleado y las ideas se quedan hibernando, esperando a que ella aparezca de nuevo.

Sweet Child o Mine

Ayer como no tenía sueño, cogí la guitarra (española) y me puse a tocar la mítica canción de los Guns & Roses. Me lo pasé francamente bien =P

Nunca me había gustado este grupo, pero nunca! me parecía totalmente insustancial. Sin embargo el nuevo disco, “La ley innata” es distinto a todos los anteriores. Lo curioso es que los músicos del grupo han querido dar un aire más “sinfónico”. Comienza con una breve introducción al tema (o al caos, mejor dicho). Es simple, unos arpegios, un ritmo relajante, la voz clara… pero conforme transcurre el desarrollo de la canción, las guitarras comienzan a distorsionarse, la batería se enfada y la voz se desgarra. Se dejan ver algunos violines que mejoran el disco de forma notable. El resto del disco se divide en 3 movimientos y una coda flamenca.

De esos tres movimientos me quedo con todos, pero sobre todo, con el segundo. No sé que instrumento es el que suena al principio. Se parece a un obóe eschuflado pero no suena mal. Le acompañan unas flautas y unas guitarras. Mira Diario, para que te enteres, mejor, te pongo las canciones ya directamente y las escuchas tú mismo:

Impotencia

Buff. Qué día más malo. Hoy ha sido un día de bajón. Tenía examen a las 4 de la tarde y es que ni me lo he preparado. Siento impotencia al intentar estudiar y no poder. Joder, me esfuerzo, me esfuerzo mucho pero no lo consigo!! A los 5 minutos de entregarme el examen, se lo he devuelto al profesor. Me ha sacado fuera para hablar conmigo. He intentado contener la angustia pero he roto a llorar nada más salir de clase. Me ha preguntado que si tenía problemas y le he dicho que tanto como eso no, que lo que me pasa es una tontería. Me ha animado a hacer el examen, aunque pusiese cualquier tontería, porque he trabajado mucho durante el curso y no merece la pena que vaya a septiembre (el examen cuenta el 30% de la nota final). Si apruebo bien, si no, me da igual. Hoy estoy triste y ya no sé si por algo o por todo. Lo que más me cuesta es dar la clase con los niños por la tarde y aparentar que estoy contento (porque ellos te lo notan en seguida, de momento parece que les engaño bien), salgo de clase agotado. Voy a ver que hago, igual me pongo a componer o igual no, según como me venga.

Hasta luego

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